Reine en la islas Lofoten: Cómo llegar, qué ver y otras curiosidades
Reine es un pequeño pueblo pesquero situado en el archipiélago de las islas Lofoten, al norte de Noruega, dentro del Círculo Polar Ártico. Apenas cuenta con unos 300 habitantes, pero su ubicación lo ha convertido en uno de los lugares más fotografiados del país. Rodeado de montañas escarpadas que caen directamente al mar y aguas cristalinas, el paisaje parece sacado de una postal en cualquier época del año.
Su historia ha estado siempre ligada a la pesca del bacalao ártico, especialmente durante la temporada de invierno, cuando miles de peces llegan a las costas del norte de Noruega para desovar. Durante siglos, Reine fue un importante enclave pesquero y todavía hoy se pueden ver los tradicionales secaderos de madera donde se cuelga el skrei, el famoso bacalao noruego que después se exporta a países como España, Portugal o Italia.
Aunque el turismo ha ganado mucho peso en los últimos años, Reine sigue conservando ese ambiente auténtico de pueblo pesquero del norte. Aquí la vida continúa marcada por el clima, el mar y las estaciones. En invierno apenas hay unas horas de luz y las auroras boreales forman parte del día a día; en verano, el sol nunca llega a esconderse del todo y las montañas se llenan de senderistas y fotógrafos buscando la mejor imagen de Lofoten.
¿Quién vive en Reine durante todo el año?
Aunque pueda parecer un lugar puramente turístico, en Reine vive gente todo el año. La mayoría de sus habitantes trabajan en la pesca, el turismo o pequeños negocios familiares relacionados con ambos sectores. También hay personas que trabajan en pueblos cercanos como Moskenes o Sørvågen y eligen vivir aquí por la tranquilidad y el entorno natural.
La vida en Reine no es especialmente cómoda comparada con una gran ciudad. El invierno es largo, oscuro y con un clima bastante duro, pero quienes viven aquí suelen destacar precisamente eso: la conexión con la naturaleza y el ritmo tranquilo de vida. En pueblos tan pequeños, además, todo el mundo se conoce y existe una sensación de comunidad muy fuerte.
¿Cómo es la vida en invierno en Reine?
El invierno en Reine es una experiencia completamente distinta a cualquier otro lugar de Europa. Entre diciembre y principios de enero tiene lugar la noche polar, un periodo en el que el sol no llega a salir por encima del horizonte. Eso no significa oscuridad total las 24 horas, sino una especie de luz azulada muy especial durante unas pocas horas al día.
Las temperaturas no suelen ser tan extremas como uno imagina gracias a la influencia de la corriente del Golfo, aunque el viento y la humedad hacen que la sensación térmica sea bastante fría. Es una época tranquila, con pocos turistas, carreteras nevadas y un ambiente muy auténtico. También es uno de los mejores momentos para ver auroras boreales.
Eso sí, si visitas Reine en invierno conviene planificar bien el viaje. El clima cambia rápido, algunos restaurantes o alojamientos reducen horarios y ciertas actividades dependen totalmente de las condiciones meteorológicas.
Qué ver en Reine
Mirador de Reinebringen
Probablemente la mejor vista de todo Lofoten. Desde arriba se obtiene una panorámica espectacular del pueblo de Reine, los fiordos y las montañas que lo rodean.
La subida se ha hecho muy popular en los últimos años gracias a Instagram, pero no deja de ser una ruta exigente. Actualmente el sendero cuenta con más de 1.500 escalones de piedra construidos por sherpas nepalíes para evitar la erosión de la montaña.
La caminata suele llevar entre 1 y 2 horas dependiendo del ritmo y, aunque no es técnicamente difícil, requiere una condición física mínima. Es importante llevar calzado adecuado porque puede resbalar bastante si llueve.
Consejo: intenta subir temprano por la mañana o al atardecer para evitar aglomeraciones y disfrutar de la mejor luz.
Pasear entre las rorbuer: las casas típicas de pescadores
Las rorbuer son uno de los grandes símbolos de Lofoten. Estas pequeñas casas de madera, normalmente pintadas de rojo, eran antiguamente alojamientos para pescadores que venían durante la temporada del bacalao.
Hoy muchas se han convertido en apartamentos turísticos, pero siguen manteniendo su estructura tradicional, levantadas sobre pilotes junto al agua. Pasear entre ellas es una de las mejores formas de disfrutar del ambiente de Reine.
Algunas de las más bonitas se encuentran cerca del puerto y alrededor de Sakrisøy y Hamnøy, dos pequeños núcleos muy cercanos
Observar los secaderos de bacalao
Uno de los elementos más característicos del paisaje de Lofoten son las enormes estructuras de madera donde se seca el bacalao al aire libre.
Entre febrero y mayo es cuando más actividad hay, ya que coincide con la temporada del skrei. El olor puede resultar bastante intenso, especialmente en primavera, pero forma parte de la experiencia auténtica del norte de Noruega.
El pescado se seca de forma natural gracias al frío y al viento del Ártico, una técnica que se lleva utilizando desde la época vikinga.
Qué hacer en Reine
Kayak por el fiordo
Una de las mejores formas de disfrutar del entorno es desde el agua. Remar en kayak entre montañas y pequeñas islas permite descubrir rincones inaccesibles por carretera y tener una perspectiva completamente diferente de Reine.
Hay varias empresas locales que organizan excursiones guiadas, especialmente entre mayo y septiembre. También puedes alquilar kayak por libre si tienes experiencia.
En verano las aguas suelen estar bastante tranquilas, aunque incluso en esa época conviene ir bien equipado porque el agua está muy fría durante todo el año.
Ver auroras boreales
Gracias a su ubicación dentro del Círculo Polar Ártico, Reine es un lugar perfecto para ver auroras boreales entre septiembre y marzo.
Las noches despejadas y la escasa contaminación lumínica hacen que muchas veces puedan observarse incluso desde el propio pueblo, sin necesidad de desplazarse demasiado.
Eso sí, las auroras nunca están garantizadas. Lo más importante es tener paciencia, consultar la previsión meteorológica y evitar noches muy nubladas.
Contemplar el sol de medianoche o la noche polar
Dependiendo de la época del año, en Reine puedes vivir dos fenómenos naturales completamente opuestos.
Entre finales de mayo y mediados de julio el sol nunca llega a ponerse, creando esa sensación extraña de que el día no termina nunca. Es el famoso sol de medianoche.
En cambio, durante parte del invierno llega la noche polar, cuando el sol permanece oculto durante semanas. Son experiencias difíciles de explicar hasta que se viven en persona.
Avistamiento de ballenas y fauna marina
Aunque las excursiones más conocidas para ver ballenas salen desde Vesterålen o Andenes, también desde la zona de Lofoten se organizan tours para intentar avistar orcas, ballenas jorobadas, marsopas y delfines, especialmente durante el invierno.
Además, no es raro ver águilas marinas sobrevolando los fiordos o focas descansando cerca de la costa.
Si te interesa este tipo de actividad, lo mejor es reservar con antelación en temporada alta, ya que las plazas suelen agotarse rápido.
Cómo llegar a Reine
La forma más habitual de llegar a Reine es en coche recorriendo la carretera E10, la gran ruta escénica que atraviesa las islas Lofoten.
Los aeropuertos más cercanos son Leknes y Svolvær (conexión Oslo o Bergen), aunque mucha gente llega también desde Bodø en ferry hasta Moskenes, que se encuentra a apenas 10 minutos de Reine.
Si viajas por libre, mi recomendación es alquilar coche. El transporte público existe, pero los horarios son bastante limitados y tener vehículo te permitirá moverte con mucha más libertad por las islas.
Más información sobre la ciudad en este enlace.